Martín Rodríguez, Francisco

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Antiguos académicos

Martín Rodríguez, Francisco

Datos personales

Lugar de nacimiento: Puerto de la Cruz, Tenerife.

Fecha de nacimiento: 5 de marzo de 1839.

Lugar de defunción: Santa Cruz de Tenerife.

Fecha de defunción: 7 de octubre de 1917.

Fecha de su ingreso como Académico de Número de la RACBA

6 de agosto de 1913.

Formación y especialidades

MAESTRO DE MÚSICA, COMPOSITOR.

Con la primera denominación, “Maestro de música”, se alude a la profesión de este Académico en la breve nota de óbito que le dedica uno de los dos periódicos que registran su fallecimiento. Esto indica que era, efectivamente, un “Maestro”, es decir, un director de agrupación musical, un director de bandas civiles o militares, y acaso un acreditado pedagogo de lo mismo.

Francisco Martín Rodríguez era hijo de Tomás Martín Lemus y Josefa Rodríguez Real, los dos de las familias de raigambre portuense Lemus y Real. Francisco fue el mayor de ocho hermanos y hermanas.

En las principales poblaciones del Norte de Tenerife, el cultivo de la música en torno a las bandas civiles entró en auge creciente desde poco antes de mediar el siglo XIX, de manera que Martín Rodríguez debió tener en ese contexto un adiestramiento musical en el que encontró el camino de su vocación. En 1870 dirigía la pequeña banda de la sociedad Joven Democracia, con la que estrena la primera versión de su popurrí de ‘Cantos Canarios’ compuesto algunos años antes (finales de los años cincuenta) e integrado por una introducción y trece números. En 1879 lo encontramos como miembro, en calidad de socio artístico, de la Sociedad Filarmónica de Santa Cruz de Tenerife. El 30 de junio de 1883, “La Ilustración de Canarias” publica una obra suya para piano de salón, titulada “Juana” (nombre de su segunda hija). De 1887 a 1891 asumió la dirección musical de la banda de la Sociedad ‘La Bienhechora’ de Santa Cruz, y luego, al parecer, la de ‘La Benéfica’. Es conocido que en estos años el maestro Juan Padrón, director de la Filarmónica ‘Santa Cecilia’, programó en sus conciertos muchas obras de Francisco Martín.

Siendo su competencia musical tan acreditada y atravesando la banda musical de Gáldar (Gran Canaria) una crisis organizativa por falta de una dirección competente, fue llamado Martín Rodríguez en 1897 por el Ayuntamiento de aquella población para dirigirla, ofreciéndosele un sueldo de 200 pesos anuales y vivienda gratuita. Se llevó a Gran Canaria consigo a su hijo Francisco Martín Reyes, también músico solvente, y cuando cinco años más tarde regresa el padre a Tenerife, deja en Gáldar a su hijo como director de la agrupación musical galdense. La andadura de éste por Canarias (habiendo dejado en Gáldar un hondo recuerdo) y el Caribe, es otra historia.

Como los buenos directores de aquella época, Martín Rodríguez fue también un compositor de obras para banda y de otros géneros, según hemos visto. En efecto: la vena creadora que ya mostrara en el siglo anterior reverdece ahora con otros impulsos. En 1905 compone el himno “¡Viva Tenerife!”, dedicado a los defensores de la unidad provincial de Canarias y que envía a la Junta de Fomento Artístico. El 15 de marzo de 1905 se registra en la prensa de Santa Cruz que la ‘Banda del Regimiento’ estrenaría el vals “A la sombra del Teide” de Francisco Martín Rodríguez, y el 16 de enero del año siguiente se anuncia también el estreno por la misma agrupación del pasodoble “Los dos agustinos” del mencionado maestro. A mayor abundamiento, cuando dos meses después tiene lugar la visita del Rey de España a Canarias y pasa unos días por Tenerife, cuentan las crónicas que, tras culminar la jornada del 28 de marzo en Santa Cruz, se vuelve el monarca a pernoctar en su barco, y “en el momento de embarcar, la ‘Banda del Regimiento de Tenerife’ interpretó una versión revisada del precioso popurrí de los ‘Cantos Canarios’ de Francisco Martín Rodríguez, dedicada a Alfonso XIII”. Hay indicios suficientes, por lo tanto, para pensar que nuestro músico pudo estar vinculado en esos momentos al estamento militar y a dicha ‘Banda del Regimiento’ de Tenerife, aunque aún no lo hemos podido comprobar.

Lo anterior nos indica que para él valía la máxima de que “lo cortés no quita lo valiente”, pues Martín Rodríguez no era precisamente un monárquico, y en su homenaje al Rey no hizo sino cumplir con un deber de cortesía en ese momento. Otro de los periódicos que comenta su óbito en 1917, el republicano “El Progreso”, no alude a su profesión de músico, sino a los buenos y muchos servicios que prestó en vida a la causa del Partido Republicano. Martín Rodríguez era un ferviente republicano federal, como lo eran también otros Académicos de la corporación canaria, empezando por el presidente Patricio Estévanez.

De las esquelas mortuorias de Francisco Martín Rodríguez deducimos que su familia tenía en mucha honra su más preciado galardón, que manifiestan como único título del finado: “Académico de la de Bellas Artes de Canarias”. Vivía con su esposa, Agustina Reyes y Reyes (nacida en Guía de Isora en 1853), en la calle Puerta Canseco nº 87. Ambos habían procreado en el siglo anterior seis hijos; dos de ellos (Tomasa y Feliciano) fallecieron en 1899 y 1898 respectivamente, y sobrevivieron al compositor los otros cuatro, de los cuales tres estaban casados y con familia: Juana, Francisco (músico como el padre), Dolores y Manuel (soltero).

Que a don Francisco Martín Rodríguez se le llamara para ser adscrito a la sección de Música de la Academia Canaria de Bellas Artes cuando ésta se reinstauró en Tenerife, nos sugiere que era una personalidad intelectualmente respetada y solvente. Entre su nombramiento en 1913 y el año de su de defunción, 1917, fue asiduo asistente a todos los plenarios de la corporación, menos a uno. Nada más podemos decir por ahora sobre la vida y obra de este destacado maestro y compositor canario, posiblemente pionero en llevar motivos de la tradición popular isleña a composiciones musicales de más culta ambición.

Bibliografía

Alfonso MORALES MORALES: “De la inquietud musical de Gáldar a la presencia del director musical de su banda Francisco Martín Rodríguez”. EL DÍA, miércoles 22 de octubre de 2003, p. 25. Hay tres artículos más de este autor en el mismo periódico documentando a su hijo el músico Francisco Martín Reyes y sobre los directores que tuvo la Banda Municipal de Santa Cruz de Tenerife, en los cuales, de manera tangencial, se menciona también a Martín Rodríguez (18-IX-2003, p. 65; 5-XI-2003, p. 68; y 2-III-2004, p. 70).

Recortes de prensa y apuntes varios reunidos por Rosario Álvarez Martínez.

Datos localizados en Internet por Pablo Vázquez Ramírez.

Archivo de Compositores Canarios de El Museo Canario: carpeta “Francisco MARTÍN RODRÍGUEZ, Documentación”.

Correspondencia (1999) entre Lothar Siemens y Julio N. Rancel Villamandos, bisnieto del compositor, quien amablemente nos ha suministrado ahora (2010) la foto del mismo, que data de aprox. de 1912/15, y nuevos datos sobre su familia, lo que le agradecemos profundamente.

Otra información de interés

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