de la Torre Champsaur, Dolores

Académicos
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Antiguos académicos

de la Torre Champsaur, Dolores

Datos personales

Lugar de nacimiento: Las Palmas de Gran Canaria.

Fecha de nacimiento: 25 de septiembre de 1902.

Lugar de defunción: Las Palmas de Gran Canaria.

Fecha de defunción: 19 de enero de 1998.

Fecha de su elección e incorporación como Académica de Número de la RACBA

Elección: 11 de marzo de 1983.

Acto de incorporación: 23 de marzo de 1984.

Formación y especialidades

SOPRANO, PROFESORA DE CANTO Y MUSICÓLOGA.

Hija del barítono grancanario de carrera internacional Néstor de la Torre Cominges y de Dolores Champsaur Millares, confluyen en Lola de la Torre (como era más conocida) diversas tradiciones artísticas, musicales e intelectuales que se ponen de manifiesto en su devenir vital.

Inició su bachillerato y sus estudios de piano con Antonio Bonnín en Santa Cruz de Tenerife, donde vivieron sus padres más de una década cuando ella era niña y adolescente. Su currículum como cantante, discípula de su padre, se inicia a los 15 años en Las Palmas de Gran Canaria con un recital a beneficio de la Escuela Luján Pérez, centro de Bellas Artes que se inauguró entonces. Al terminar el bachillerato se desplaza su familia a Cuba, donde su padre ejerció en La Habana una dilatada tarea docente del canto, siendo Lola su asistente de acompañamiento de piano. Protagonizó conciertos y estrenos de compositores como Sánchez Fuertes y participó en las audiciones de música contemporánea organizadas por el grupo “Nueva Música” que dirigía Alejo Carpentier. Participó también en conciertos alternando con personalidades de la talla del tenor Benjamino Gigli o del compositor Joaquín Turina.

En 1923 fue nombrada profesora de canto del Conservatorio Molina, y al año siguiente del Internacional de La Habana, entonces recién fundado. Vuelven al final de la década a Tenerife, donde ejerce por poco tiempo como profesora de canto, y se traslada pronto a Madrid, donde continúa con esta profesión desde 1932. En ese tiempo contrae matrimonio con el intelectual tinerfeño Juan Manuel Trujillo Torres, quien compartió siempre con ella sus tareas intelectuales. Hay que reseñar su contacto entonces, como discípula, con el musicólogo asturiano Martínez Torner, quien la orienta hacia la investigación musicológica y hacia el rescate del patrimonio musical español. En 1938, por causa de la Guerra Civil, se traslada el matrimonio con su pequeña hija a Barcelona, donde ganó por oposición una plaza convocada por la Generalitat para ejercer como profesora de música de las escuelas nacionales, siendo destinada a Hospitalet de Llobregat, donde estuvo hasta terminar la guerra.

Regresa tras la contienda a las Islas, impartiendo por un tiempo clases particulares de canto en Tenerife y luego en Gran Canaria. En 1942 obtiene la cátedra de canto de la Escuela Municipal de Música de Las Palmas de Gran Canaria, entidad de vida efímera pero que constituyó para ella en aquellos momentos un recurso importante. En Las Palmas desarrolló una notable labor pedagógica y cultural en los seis años siguientes, con el apoyo de El Museo Canario y otras asociaciones de la población, detacando el concierto con el que ilustró una conferencia del renombrado musicólogo el P. Nemesio Otaño y otro recital en el Museo Canario acompañada por la recordada Maruja Apolinario.

En 1949, sintiéndose víctima de un cerco político, regresa con su marido y su única hija a La Habana, donde reanuda con éxito sus tareas pedagógicas, concertísticas y culturales. Una grave enfermedad pulmonar de Juan Manuel Trujillo, quien no soporta el clima cubano, les obliga a regresar a Madrid en 1952, donde Juan se trata y Lola asume clases como profesora del Colegio-Estudio de Jimena Menéndez Pidal, hasta que Trujillo se repone y regresan al clima benigno de Las Palmas de Gran Canaria en 1954. Aquí asume de nuevo clases particulares de canto, colabora con las asociaciones culturales, funda en 1956 la delegación de Las Palmas de las Juventudes Musicales Internacionales, enseñando a un grupo de jóvenes a asumir tareas gestoras y directivas, y es también nombrada profesora de música de la Universidad Internacional de Las Palmas y, más adelante, de los cursos para extranjeros organizados por la Universidad de La Laguna en el Puerto de la Cruz. Finalmente, fue nombrada profesora de canto del Conservatorio Profesional de Música de Las Palmas en 1975, hasta su jubilación.

Desde 1957, siguiendo las pautas acordadas con Martínez Torner en Madrid a mediados de los años treinta, se interesa por el archivo y la historia de la capilla de música de la catedral de Las Palmas, dedicando ella y su marido desde entonces, gratuitamente, dos tardes a la semana para ordenar la música, realizar el catálogo de más de dos mil obras allí guardadas, y extraer de las actas capitulares todas las noticias referentes a la actividad musical en el primer templo canario, desde el siglo XVI hasta el XIX. Dicha tarea se prolongó durante más de treinta años, y dio lugar a un gran archivo, hoy depositado en el Museo Canario, con copia de todo lo investigado. Fruto de ello fueron sus publicaciones del catálogo musical catedralicio en la revista del Museo Canario (años 1964-66), un libro con el documentario del siglo XVI publicado por la Sociedad Española de Musicología en 1983, y la serie de documentos desde principios del siglo XVII en adelante que comenzaron a publicarse en la revista del Museo en 1995 y que han continuado saliendo año a año hasta 2010, preparados y digitalizados por sus discípulos. Constituye esta gran aportación la base para la Historia de la Música en Canarias. Al mismo tiempo, habiendo investigado también en Tenerife y otras islas, dejó en su archivo noticias de compositores canarios, partituras y numerosa documentación del máximo interés.

Aparte de todo esto, hay que reseñar que publicó un escogido número de libros, opúsculos y artículos sobre música y compositores canarios (los tinerfeños Eugenio Domínguea Guillén, Domingo Crisanto Delgado, y otros), así como ensayos e investigaciones puntuales, legándonos además un cúmulo de trabajos inéditos. Todo ello viene reseñado en el artículo invocado en la bibliografía.

Fue socia fundadura de la Sociedad Española de Musicología, Socia de Honor de El Museo Canario, al que siempre se sintió muy vinculada. Su incorporación a la RACBA fue también para ella un motivo de gran satisfacción y una ocasión para el reencuentro con personas, como Manuel Bonnín, a quienes conocía bien desde su niñez. Para su acto de ingreso en la Academia realizó una disertación –pincelada biográfica apresurada- sobre una gran figura cuya memoria siempre la emocionaba: su padre, el barítono Néstor de la Torre.

Bibliografía

Lothar SIEMENS HERNÁNDEZ: “Lola de la Torre: aproximación a su vida y a su obra musicológica”, en ‘Homenaje a Lola de la Torre Champsaur’ Revista EL MUSEO CANARIO vol. LIV – I y II (1999), pp. 9-19.

Idem: “Lola de la Torre Chamsaur in memoriam” en ‘Revista de Musicología’, órgano científico de la Sociedad Española de Musicología, vol. XXI nº 2, pp. 697-698.

Comentarios más cercanos sobre su personalidad de varios autores pueden leerse en la página que le dedicó el diario de Las Palmas LA PROVINCIA a los dos días de su fallecimiento.

Imágenes

El compositor Manuel Bonnín y Lola de la Torre se reencuentran en el acto de Alfredo Kraus como Académico de Honor (1985).
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