Retablo de Nuestra Señora del Rosario. Iglesia de Santa Ana

Retablos de Canarias

Retablo de Nuestra Señora del Rosario. Iglesia de Santa Ana

Ubicación: Iglesia de Santa Ana. Cabecera de la nave del Evangelio.
Localidad: Garachico.
Dimensiones: 5 x 7 m .
Materiales: madera policromada y dorada.
Autor: Juan González Puga.
Taller: canario.
Cronología: siglo XVII.

Descripción: Perteneció a la capilla de Ntra. Sra. del Rosario del extinguido convento dominico de San Sebastián, levantado a comienzos del siglo XVII. Por su situación, pudo escapar de los efectos causados por la erupción volcánica de 1706, gozando de haber seguido contando con su valioso patrimonio artístico, que más tarde fue distribuido por los templos y lugares de culto más próximos. Junto a dos más (“Señor atado a la Columna” y “Señor Preso”), también del citado convento, presenta un idéntico “modelo, siendo el resultado de una misma y única traza” (Trujillo Rodríguez, p. 51), a pesar de las diversas diferencias decorativas. Su máxima característica es sin duda la acentuada planitud, enriquecida por la intensidad del dorado y de todos los elementos constitutivos. Presenta dos cuerpos y tres calles, divididas por columnas estriadas en espiral, entorchadas. Las pinturas se concentran en la predela, en el segundo cuerpo y ático. La imagen geométrica que ofrece su estructura viene determinada, en gran medida, por el cornisamiento a base de triglifos dentro del lenguaje aún clásico. El barroco asoma “en los aletones del ático (…) en juego de curva y contracurva, la forma de ave imaginaria” (Trujillo Rodríguez, p. 51). Las hornacinas se encuentran en el primer cuerpo, acogiendo las imágenes (candelero) de la titular, Nuestra Señora del Rosario, Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Siena. Hasta hace algún tiempo, este retablo, así como los otros dos restantes ya citados, se le atribuían a Martín de Andújar (1602-?), que abrió taller en Garachico, creando toda una “escuela escultórica” en la que se formó una pléyade de imagineros. Sin embargo, investigaciones más recientes, como las del Dr. Carlos Rodríguez Morales, confirman la autoría de Juan González Puga (p. 34). El dorado se debió a la conocida Ana Francisca (1603-1645), que recibió numerosos contratos en todas las islas (Yolanda Peralta y Lorenzo Santana, p. 374).

Bibliografía: ACOSTA GARCÍA, Carlos: Apuntes generales sobre la historia de Garachico, Aula de Cultura de Tenerife, 1994.
PERALTA SIERRA, Yolanda y SANTANA RODRÍGUEZ, Lorenzo: Mujer y arte en Canarias. Las primeras mujeres artistas en Tenerife: Juana Gallega, Ana Francisca y Juana de Herrera. Biblioteca Universitaria. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 2009.
PEREZ MORERA, Jesús: Juan González Puga y la escuela manierista de Garachico. Programa de Semana Santa, Garachico 1994.
RODRIGUEZ MORALES, Carlos: Arte y oficios artísticos en Garachico. Documentos notariales sobre arte y artistas (1522-1640). Publicaciones del Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife Colección Patrimonio documental de Canarias, 1.
TARQUIS RODRIGUEZ, Pedro: Antigüedades de Garachico. Santa Cruz de Tenerife, 1994.
TRUJILLO RODRÍGUEZ, Alfonso: El retablo barroco en Canarias (1600-1750), Santa Cruz de Tenerife, 1987.

Texto: GFP
Fotografías: EPB, MVT, LPK



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