Rosario Álvarez recibió un emotivo homenaje en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna, en un acto organizado junto a la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, institución que actualmente preside. La velada sirvió para reconocer una trayectoria decisiva que cambió la forma de entender la música en Canarias, hasta entonces prácticamente ausente en los estudios musicológicos.
Durante el evento, distintos especialistas coincidieron en destacar que fue Álvarez quien logró demostrar la relevancia del patrimonio musical isleño dentro del contexto histórico general. Su trabajo permitió superar la idea de que los territorios periféricos carecían de peso cultural, integrando a Canarias en el relato académico de la música.
La catedrática Begoña Lolo Herranz elogió su carrera “ejemplar” y su enorme capacidad de trabajo. Recordó sus inicios con una tesis doctoral innovadora y su rápido reconocimiento con el Premio Nacional de Musicología, así como su condición de pionera al convertirse en la primera mujer catedrática de esta disciplina en España. Según señaló, su enfoque abrió nuevas vías de estudio que hoy siguen vigentes.
Entre sus principales aportaciones figura la restauración de 38 órganos históricos en Canarias y la introducción de la iconografía musical como herramienta clave para interpretar la historia cultural, un campo que posteriormente se incorporó a los planes de estudio universitarios.
La compositora Laura Vega destacó la “huella imborrable” de Álvarez, subrayando su papel no solo en la conservación del patrimonio, sino también en el impulso a la creación contemporánea. En esta misma línea, José Luis Rivero adelantó la publicación de un libro sobre la historia de la ópera en Canarias, uno de los ejes de investigación de la homenajeada.
Por su parte, el consejero José Carlos Acha definió su trayectoria como “la sinfonía” cultural de la isla, resaltando su capacidad para combinar investigación y divulgación y hacer accesible el conocimiento al conjunto de la sociedad.
El acto concluyó con palabras de la propia Rosario Álvarez, quien reafirmó su profunda vinculación con la música y se definió como una “rescatadora” de la historia musical de Canarias. El homenaje puso de relieve una vida dedicada a estudiar, preservar y difundir un legado que hoy forma parte esencial de la identidad cultural del archipiélago.