Museo Histórico Virtual

Blasco Robles, José

de artistas en Canarias

Arquitecto

José Blasco Robles

Almería, 1904-Madrid, 1986

José Blasco inició su formación universitaria en la segunda década del siglo XX, titulándose por la Escuela de Arquitectura de Barcelona en 1928. Ese mismo año llega a la isla de Tenerife con motivo de unas vacaciones personales. Y a partir de ese momento se ve involucrado durante quince años en el potente desarrollo urbano que venía experimentando la ciudad de Santa Cruz  desde el último tercio del siglo XIX.

Blasco fue compañero de estudios de Sixto Yllescas, José Torres Clavé y José Luis Sert, destacados miembros del grupo GATCPAC que difundiría en Cataluña el Movimiento Moderno y la Arquitectura Racionalista. Fueron planteamientos arquitectónicos que se inspiraban específicamente en las propuestas del grupo alemán organizado en torno a la Escuela de la Bauhaus y los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna o CIAM. En los años de formación de Blasco se empiezan a difundir en España las técnicas y materiales que caracterizan a la arquitectura moderna europea de la primera mitad del siglo XX. Como el hormigón armado, las carpinterías metálicas prefabricadas, las instalaciones eléctricas y de agua potable, etc. Este arquitecto destaca por su inclinación a la racionalidad lo que se expresa esencialmente en sus cuidadas estructuras y su pericia de cálculo.

A su llegada a Tenerife es captado inmediatamente por el alcalde Santiago García Sanabria para integrar su equipo municipal. Desde entonces, José Blasco pasa a ser el técnico de referencia para la solución de múltiples problemas urbanos y arquitectónicos. En el Ayuntamiento de Santa Cruz ejerció posteriormente como Jefe de la Oficina Técnica Municipal entre 1937 y 1942, año en que se traslada definitivamente a Madrid. Junto con Eladio Laredo y Francisco Ortigosa redactó entre 1929 y 1930 el “Anteproyecto para la Urbanización y Ensanche de la Capital”. Documento preliminar que serviría de base al posterior “Plan de Ensanche y Reforma Interior de Santa Cruz de Tenerife” que redactó el ingeniero madrileño José Luis Escario en 1933. Es una idea urbanística que acabaría de definir la estructura urbana principal de la ciudad que hoy conocemos, con su rambla principal, avenidas litorales y de Tres de Mayo.

Durante todos esos años en que el arquitecto Blasco se integró en el equipo técnico municipal, simultaneó la ejecución de numerosos encargos privados en proyectos residenciales, de oficinas e industriales. Con el apoyo de cierta intelectualidad local logró imponer las nuevas formas de la arquitectura europea entre la burguesía dedicada al negocio de la importación. Era expresión de un anhelo por incorporarse estéticamente a la modernidad internacional. En este sentido, los menores costes, funcionalidad, higiene y reducción de tiempos de ejecución ejercieron también un aliciente para abandonar las formas historicistas y eclécticas de las prácticas arquitectónicas anteriores. La intervención de las ideas racionalistas en la capital ha supuesto la aportación de un número considerable de edificios caracterizados por su calidad de ejecución y su estilo racional. Junto a Miguel Martín, Domingo Pisaca, José Enrique Marrero -y otros en menor medida- estas maneras han dejado un legado de arquitectura destacable, que alcanza los 300 inmuebles. Y que llega a caracterizar partes completas de la ciudad como el conjunto situado entre la rambla de Pulido y el barrio de los Hoteles.

Entre las obras arquitectónicas relevantes de Blasco hay que destacar el extenso conjunto de viviendas unifamiliares que lleva a cabo en numerosos enclaves. Su primer trabajo en este segmento es la casa encargada por Felicitas Rodríguez Maldonado en el área de expansión de la ciudad de entonces, la actual rambla principal.

Hacia 1929 se acababa el Club Náutico de San Sebastián de los arquitectos vascos Joaquín Labayen y José Manuel Aizpurúa, que fue el único edificio español que los críticos americanos Hitchcock y Johnson incluyeron en su famosa exposición International Style, celebrada en Nueva York dos años después. Una obra que tendría una enorme influencia en la arquitectura española posterior.

La casa Pérez Alcalde y las dos viviendas pareadas Armas Marrero, proyectadas en 1932 y terminadas al año siguiente, son otras de sus primeras obras. Ese grupo de edificios junto a algunos otros que se concentran en la confluencia de las calles de Pérez de Rozas y Robayna representan una etapa brillante y potente del arquitecto. Son arquitecturas marcadas por la formalización de grandes balconadas semicirculares rematadas con características barandillas tubulares y el empleo de elementos decorativos en las fachadas formando bandas horizontales de enfoscado. En estos edificios de Blasco, se desarrolla también esa idea de los semicilindros intersecados con cajas cúbicas que adquieren así potente carta de naturaleza en composiciones singulares, Son piezas muy inspiradas, reivindicando así esas arquitecturas marinas ejemplificadas por el edificio de Labayen y Aizpurúa.

Dos obras más de José Blasco en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife adquieren una relevancia expresiva fundamental: Se trata del edificio para Andrés Arroyo en la calle Numancia y el edificio Núñez en la plaza de Isabel II. Andrés Arroyo fue un político insular destacado y uno de los más fervientes difusores de la cultura alemana en Canarias en las décadas anteriores a la Guerra Civil. Encargó inicialmente este edificio al grancanario Miguel Martín pero sería José Blasco el que acabaría realizando el proyecto definitivo. Es una de las piezas más elaboradas de la arquitectura racionalista en la ciudad, Su composición cúbica rematada con tres pabellones superiores en pequeñas torres que enfatizan las esquinas a las calles de Numancia y de 25 de Julio define un volumen muy escueto y racional que se adscribe formalmente a ideas de purismo y austeridad sofisticadas. Las fachadas se proyectan hacia el exterior con unos volúmenes continuos que acaban rematados circularmente con cuartos de cilindro. La composición de los huecos y balcones se hace agrupándolos  horizontalmente y estableciendo bandas corridas continuas. El conjunto destaca por la sensibilidad del detalle que se refleja en sus carpinterías,  la solución de las esquinas y en los remates superiores esgrafiados. El edificio Núñez tiene la peculiaridad histórica de ser el primer edificio de estructura metálica construido en la isla de Tenerife. Refleja así, de alguna manera, la predilección de Blasco por las estructuras innovadoras y su cálculo racional. Se trataba de abaratar costes al mismo tiempo que se establecía una composición en planta muy funcional y que atiende también a su localización urbana con vistas al puerto y el mar. Aquí aparecen por primera vez el concepto de la esquina redondeada y la proyección sobre la calle de las fachadas que enmarcan el gesto expresivo principal. Junto a las bandas horizontales de huecos, esos son los gestos expresivos fundamentales. Al mismo tiempo, la distribución de la planta con un cuerpo central de servicios y escaleras garantiza un óptimo aprovechamiento de las superficies a distribuir.

Blasco también fue capaz de proyectar algunos puentes de relieve en la ciudad como el de las Asuncionistas y el de Serrador, ayudado por ingenieros relevantes como Eduardo Torroja. Como urbanista aporta diversos trazados a la ciudad en crecimiento. Es el caso de las calles de Méndez Núñez, San Sebastián y la prolongación de la Rambla de la ciudad hacia la costa Norte desde el hotel Mencey. Su ejecutoria incluye el proyecto urbano y el diseño de piezas de ciudad significativas como son los barrios del Perú, Buenavista y la urbanización de casas con jardín en la periferia en lo que hoy se conoce como Villa Benítez.

También fue autor de un curioso “Monumento al Clima” que se ejecutaría en 1942, y que está situado en una plazoleta en el interior del parque de García Sanabria. En ese pequeño espacio circular se colocó un monolito sobre un podio escalonado de base cuadrada. El grupo escultórico principal está formado por dos prismas triangulares que estuvieron unidos en uno de sus vértices por una columna de cristal rellena de mercurio, acompañada por unas reglas de bronce para medir la temperatura. En su remate superior se colocó una escultura en el mismo material que representaba una tortuga y una esfera armilar sobre ella con referencias al zodiaco. Hoy está muy abandonado y se han mutilado algunas de sus partes.

La arquitectura de José Blasco es deudora de anteriores experiencias alemanas y austriacas, como las muy divulgadas obras de Eric Mendelsohn y Adolf Loos. Su faceta expresionista es destacable en diversos edificios en esquina como el descrito edificio Núñez y las casas Armas y Pérez Alcalde (con proyectos todos de 1932). Las influencias del purismo loosiano se evidencian en la pequeña casa Mascareño de 1934, radicalmente carente de elementos decorativos. Blasco constituye quizás el principal representante de la arquitectura racionalista en Tenerife a la que siempre fue fiel.

FGB

Bibliografía esencial

CARREÑO, Pilar
José Blasco Robles: modernidad y racionalismo
Estudios Canarios, 47.
Instituto de Estudios Canarios. La Laguna, 2004

DARIAS PRÍNCIPE, Alberto
Santa Cruz de Tenerife. Ciudad y memoria histórica
Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. 2004

NAVARRO SEGURA, María Isabel
El racionalismo en Canarias. Manifiestos, arquitectura y urbanismo
Aula de Cultura de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife, 1988. Pgs. 252-293

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